El Garaje Algabeño

El Garaje Algabeño
Phänomen Granit de Premium Classixxs (c) 2017 Antonio Sivianes Gaviño

jueves, 23 de noviembre de 2017

SAVIEM S53 de IXO/Hachette




Pertenece a la colección de kiosko de la Ed. Hachette Francia "Autobuses y autocares del mundo"


El S45 es, hasta la fecha, el mayor éxito en la historia de los autobuses franceses al sobrepasar la cifra de 38.000 ejemplares producidos, incluyendo todas las variantes (como la alargada S53). Además se mantuvieron vigentes por mucho tiempo (casi cuatro décadas) y han permanecido en el recuerdo como vehículos muy fiables y económicos, por lo que no tuvieron apenas evolución desde sus inicios en SAVIEM.

La serie S45 (cifra que indica su número de plazas) fue presentada en 1964 como evolución del SC1, apreciándose una renovación en la carrocería que ahora era más aerodinámica y angulosa, pero manteniendo su chasis de armazón de tubos de acero soldados con el motor y la caja de cambios situados entre los ejes y en posición horizontal. Esta serie se declinaba en dos versiones, la S53 y la S105 (ambas de doce metros de largo) y podían recibir diferentes configuraciones de puertas de acceso según fuesen para servicio urbano o suburbano.

Aunque al principio la familia del SAVIEM S45 tuvo el motor diesel Renault "Fulgur" (un bloque de seis cilindros con 150 CVs), a partir de 1965 incorporaron un seis cilindros MAN de 165 CVs que resultó ser más apreciado, a tal punto que hizo que la opción de Renault fuese descartada del catálogo en 1977. Tuviese la motorización que tuviese, el éxito fue tan enorme que se vieron por toda Francia sobre todo para transporte escolar sin que destacasen por nada en particular, pero tampoco sin tener puntos flacos.

A lo largo de su carrera comercial, los S45 y derivados tan solo vieron alterada un poco su carrocería para ofrecer mayor espacio de carga en sus bodegas (a partir de 1967) y adoptar zonas de carga interiores en el techo. Aparecieron también opciones de embellecimiento externo y otras como el parabrisas abombado panorámico de una sola pieza, pero un restyling importante tuvo lugar en 1977 cuando se cambió la forma del techo de redondeado a plano, se aumentó la altura de los cristales laterales y apareció la característica calandra negra de plástico. Estos modelos añadieron la letra "R" a su denominación ("Restylés"), en un momento en el que Berliet y SAVIEM fueron absorbidas por Renault  para dar lugar al Grupo R.V.I. en 1978, desapareciendo toda referencia a SAVIEM de las calandras un par de años después en beneficio del "Losange". 

Estos autobuses se siguieron produciendo tras un último restyling en 1987 que hizo desaparecer la calandra y sustituir los grupos ópticos y paragolpes por otros más actuales. En el interior, se rediseñó el tablero de mandos y se recolocó el conmutador de la caja de cambios, renombrándose toda la gama con las letras RX. Aunque los cambios dieron un nuevo aire a los S45/53, era evidente que ya iba siendo hora de "jubilar" a estos venerables vehículos y eso fue lo que finalmente ocurrió en 1993 con la llegada de los nuevos Tracer.








Seguro que los franceses (y aún algunos españoles) recordarán estos sobrios autobuses que les llevaban y traían a la escuela en su infancia y adolescencia, por lo que era lógico que, atendiendo a su público, los "pensadores" de la colección de Hachette/Salvat incluyesen al S53 en su serie para deleite de muchos aficionados, incluyéndome yo. En esta ocasión el modelito se presenta como muy bien detallado y con detalles de excelente factura, como el molde y todo lo referente a la pintura. Si bien no es un autobús que destaque por nada si uno mira bien encuentra cosas interesantes (cartelitos, finura en los cromados, luces traseras, llantas...) y hasta vemos en esta ocasión que el interior no es demasiado malo. Puede que sea prescindible pero creo que si le damos la oportunidad tampoco hará que nos arrepintamos, os lo aseguro.






























domingo, 19 de noviembre de 2017

UNIC MZ36 Saverne "L´Air Liquide" de IXO/Altaya




Pertenece a la colección española de kiosko "Camiones Articulados" de la Ed. Altaya.

UNIC fue el nombre de un veterano fabricante francés de automóviles y vehículos industriales, propiedad de FIAT y posteriormente parte de IVECO hasta la desaparición de la marca en 1986.

UNIC formaba parte del grupo SIMCA en los primeros años 60 y por aquellos años decidió efectuar una necesaria renovación en su gama de camiones, por lo que incluyó también una serie de cabinas semiavanzadas procedentes de FIAT Vehículos Industriales. Una de ellas se denominó "Saint Cloud" y fue la designada para equipar al modelo Saverne (homónima de una localidad francesa), inconfundible por sus faros integrados en los pasos de rueda y sus discretas rejillas de ventilación. La versión tractora del Saverne tenía una MMA de 17,7 toneladas y llevaba un nuevo motor de cuatro cilindros en linea que desarrollaba solamente 115 CVs.

También en esos años lanzaron otros tipos de cabina avanzada (sin morro), como la Vincennes para la gama superior (1962) y la semi-avanzada Longchamp (1963). Con la renovación vinieron nuevos motores de cinco cilindros y hasta un V8 diesel para el modelo Izoard, con inyección directa Saurer y 225 CVs de potencia.

A finales de los años 60 comenzaron a llegar las nuevas cabinas de procedencia FIAT, abandonándose totalmente la producción de las de origen UNIC en 1975. La presencia de la marca italiana era cada vez mayor pero el logo de UNIC permanecería en la calandra de los nuevos camiones IVECO hasta 1986.







Ya hace un tiempo que no presentaba ninguna miniatura de la colección de semiremolques de España o Francia, así que ahora aprovecho para presentar un nuevo conjunto UNIC Saverne y cisterna para líquidos no inflamables de la actual compañía francesa "L´Air Liquide". Normalmente en esta colección suele reprocharse la calidad desigual en favor de la tractora (hasta tal punto que hay coleccionistas que desechan los remolques), pero en esta ocasión la cisterna mantiene un buen nivel y no desentona mucho. Sinceramente, no es de las mejores piezas de la colección pero el resultado es muy digno gracias al buen detallado de la cabina, las ruedas y la calidad de la pintura. El remolque es algo sencillo pero atrae por la configuración inclinada de la cisterna y el gran cajón trasero para valvulería y bombas, por lo que podemos adoptarlo con toda tranquilidad para nuestras vitrinas sabiendo además que no suele aparecer nada caro. La nota negativa viene sobre todo por la simpleza de los bajos y la trasera del remolque.
































miércoles, 15 de noviembre de 2017

MIKAFA Reisemobil V8 de IXO/Hachette





Pertenece a la colección francesa de kiosko "Passion Camping Car" de la ed. Hachette.

Mindener Karosserie Fabrik (MIKAFA) era una empresa alemana especializada en aeronáutica establecida en la región alemana de Renania del Norte/Westfalia, reconvertida tras la Segunda Guerra Mundial en constructor de estilizadas caravanas desde 1955 y posteriormente de lujosas autocaravanas. Las Reisemobil se construyeron de forma artesanal en una cantidad de doce ejemplares de la cuales sobreviven siete (seis en Europa y una en los EE.UU), alcanzando actualmente cada una un valor superior a los 150.000 euros.

En el mundo del cámping-car es muy raro encontrar una carrocería concebida como la de la MIKAFA, totalmente elaborada con piezas de aluminio y duraluminio engarzadas mediante tornillos y bulones de acero. La marca alemana había empezado usando chasis procedentes de camionetas Borgward, Tempo y Mercedes que ofrecían aceptables resultados estéticos, aunque no tanto en el caso de las Mercedes. MIKAFA acabó apostando sobre todo por el bastidor del Tempo Matador y empleó inicialmente también su motor de origen Austin con 48 CVs, que se revelaban como insuficientes.

Así, cerca ya de los años 60 en Alemania causó sensación la salida al (exclusivo) mercado de las autocaravanas "Grand Luxe" de la Reisemobil, el "yate terrestre" u "hotel sobre ruedas" tal y como fue denominada en su momento, asemejándose bastante a un pequeño autobús y con alguna reminiscencia del Tempo Matador (sus faros redondos y el parabrisas partido). Pero lo verdaderamente distintivo de este vehículo fue la incorporación del motor V8 de BMW, algo que era delatado por el emblema de la firma muniquesa en la calandra. Dicho bloque iba instalado en posición trasera bajo una prominente "popa" que lo hacía semejante a algunos autobuses de entonces y era el mismo que usaban las berlinas 501 y 502 de BMW. El problema es que estos motores no estaban concebidos para ir situados detrás y padecieron por ello problemas de refrigeración (sobre todo en las cuestas), pero a cambio eran muy fiables y de ello da fe el hecho de que el ejemplar del museo Hymer de Badwaldsee aun siga saliendo a la carretera.

El puesto de conducción del MIKAFA era el típico de los años 50, con su enorme volante en baquelita color marfil y su ancho salpicadero constelado de relojes. De serie además se contaba con luces de cruce, dirección asistida, dos retrovisores, guantera y una radio de excelente calidad. Según el motor que equipase, la experiencia de conducción podía ser más o menos placentera: lenta pero económica en el consumo en caso de llevar el bloque Austin o mucho más veloz pero con un exagerado consumo de más de trece litros si se optaba por el V8 de BMW, teniendo además el hándicap de que el tanque de combustible era de solo cuarenta litros.

La ventaja de la estructura de aluminio era sobre todo la ligereza: un vehículo de siete metros en orden de marcha que pesaba algo más de tres toneladas era muy meritorio, teniendo en cuenta que cargaba con un mobiliario de madera y un extenso equipamiento. Sin embargo, el uso del aluminio reveló con el tiempo un importante inconveniente debido a problemas de reacción química con el acero de los sistemas de fijación y además los paneles son complicados de pintar... todo esto encarece mucho la restauración de los ejemplares sobrevivientes pero al ser vehículos destinados a la "élite" más de la mitad llegaron a sobrevivir para ser puestos al día.

La Reisemobil reflejaba el buen saber hacer de MIKAFA a la hora de construir y amueblar una autocaravana, por lo que no faltaron la habitual toilette (sin ducha esta vez), lechos separados, salón con mesa convertible en cama doble y la cocina con nevera y escurreplatos. A pesar de la presencia de cierta rusticidad típica de la época, la Reisemobil aún guardaba un gran lujo insospechado: la posibilidad de elevar el techo escamoteable mediante un pantógrafo para formar una terraza accesible mediante una escalera!








Fue una gran sorpresa conocer la salida de la MIKAFA en la colección de Hachette, un molde original y con la suficiente calidad como para hacerla pasar por una miniatura de SCHUCO o Minichamps tranquilamente, a tal punto que la considero como la estrella de la colección hasta ahora (quizás con el permiso de la Fleetwood Bounder que espero que pronto veáis por aquí). En efecto, nada puedo objetar a un modelito lleno de detalles externos e internos (estos últimos menos visibles, pero existentes) que contentarán sin duda al aficionado exigente del "diecast". De todas formas, destaco sobre todo al molde y la parte trasera, por decir algo, pero la verdadera estrella sin duda es su bajo costo de compra.






























sábado, 11 de noviembre de 2017

Brossel Van Hool A98 DAR de IXO/Hachette




Pertenece a la colección de kiosko de la Ed. Hachette Francia "Autobuses y autocares del mundo"


Reemplazante de los tranvías de Bruselas a finales de los años 50, la serie urbana A98 de Brossel con chasis tradicional fue sobrepasada por los FIAT de Van Hool con carrocería autoportante. Esta fue una de las causas indirectas que hizo que la empresa belga desapareciese del mercado años después al no poder proponer modelos más modernos y eficientes.

La Sociedad de Transportes Intercomunales de Bruselas (STIB) se creó en 1954 con el objetivo de renovar totalmente su parque móvil existente entonces, poniendo sus ojos sobre todo en los autobuses frente a los obsoletos tranvías y trolebuses. El combustible era entonces barato y los constructores de vehículos industriales empleaban nuevos métodos de fabricación que hacían más asequibles sus productos, y además los autobuses no requerían costosas instalaciones fijas (con un garaje depósito era suficiente).

La STIB comenzó con varias marcas como la alemana Büssing, pero acabó aceptando poner en servicio la propuesta del fabricante nacional Brossel al encargar sesenta autobuses A98 DARC con motor diesel Leyland trasero y chasis corto de cerca de 11 metros para 78 pasajeros. Funcionaron justo a tiempo para la Expo Universal de 1958, aunque debieron ser reforzados con otras 30 unidades "largas" para 84 plazas. Ambos modelos llevaban también cajas de cambio Leyland semiautomáticas y sus carrocerías fueron encargadas al especialista Van Hool, quien dotó a sus creaciones con un cierto estilo americano visible en el ancho "tejadillo" frontal superior y el amplio parabrisas panorámico.

A partir de 1959 surgieron evoluciones (los modelos A98 DARV) con carrocerías Jonckheere y cajas de cambio automáticas Voith, pero siempre motorizados con el bloque diesel Leyland de 154 CVs. Estos autobuses iban llegando cada vez en más cantidad a medida que se eliminaban las lineas de tranvías, pero no todo eran buenas noticias para Brossel ya que la empresa no contemplaba fabricar modelos autoportantes con carrocerías más ligeras y con mayor capacidad... el combustible se iba encareciendo (siendo la STIB un ente público) y encima la competencia en el mundo de los autobuses se incrementaba. Brossel fue invitada a exponer su propuesta tal y como hicieron Mercedes, Magirus y Büssing, pero su A98 DARV (más ligero, más corto pero sin variar la misma capacidad de pasajeros) se juzgó como submotorizado y la STIB, decepcionada, ignoró a Brossel. Van Hool fue la que se llevó "el gato al agua" al imponer sus FIAT  y los últimos A98 languidecieron hasta su total desaparición de las calles bruselenses a mediados de la década de los 70.








Seguimos echando un vistazo a parte de la historia de los autobuses del mundo y en esta ocasión saco de mis vitrinas al Brossel A98, un llamativo modelo de IXO para Hachette publicado no hace mucho. Como siempre ignoraremos el pobre interior y nos enfocamos en el exterior, bien detallado en general desde las llantas Trilex hasta toda la cartelería adosada. Quizás queda un poco raro ese color amarillento y no sé hasta qué punto era totalmente fiel, ya que las fotos de los modelos reales consultados por mí parece que muestran una tonalidad algo más clara pero tampoco me importa demasiado, en esta ocasión me interesa más el molde. Recomendable en todo caso pero no esencial.